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NOSOTROS

Casa Padic es una viña familiar ubicada en la comuna de Catemu, en el Valle del Aconcagua, Chile.

El proyecto nace el año 2023 por iniciativa del empresario Patricio Collao (1961–2024), quien soñaba con plantar sus propios viñedos y elaborar vinos que reflejaran fielmente la tierra que lo vio crecer.

La historia comienza con la adquisición de una parcela de 9,5 hectáreas en el sector de La Colonia. De ellas, 7,5 hectáreas fueron destinadas a la plantación de vides. El resto del terreno alberga una imponente casona abandonada, marcada por el paso del tiempo, testimonio silencioso de un próspero pasado agrícola vinculado al cultivo del tabaco en la zona.

Hoy, el proyecto es liderado por sus hijos, Patricio y Diego, quienes decidieron dar continuidad al legado familiar. Paralelamente al desarrollo del viñedo, han iniciado la recuperación de la casona, sus jardines y su entorno, proyectando una futura bodega, sala de ventas y centro de visitas.

Casa Padic busca posicionarse como una viña emergente del Valle del Aconcagua, combinando identidad territorial, patrimonio y un proyecto enoturístico innovador desde una pequeña comuna con una gran historia que contar.

UN SUEÑO,
UN LEGADO

Don Patricio Collao, oriundo de Villa Alemana, fue un reconocido empresario del rubro de servicios para la gran minería, actividad que desarrolló principalmente en la comuna de Llay Llay, donde formó su familia y estableció su hogar.

Sin embargo, su vínculo con estas tierras venía desde temprana edad. En la década de los 70 viajaba desde Viña del Mar hacia el sector de Las Vegas para trabajar, forjando allí una conexión silenciosa pero permanente con la vida agrícola y el Valle del Aconcagua.

En 2020, en plena pandemia y mientras continuaba con sus actividades empresariales, concreta la compra de una antigua parcela con casona en Catemu. Lo movía una idea clara: restaurarla y desarrollar allí un proyecto agrícola propio.

La propiedad había permanecido durante años en procesos legales y sucesiones, sufriendo deterioro y abandono. Aun así, la casona conservaba elementos originales de gran valor, como su segundo piso revestido en tejuelas de alerce, característico de las construcciones asociadas a la industria tabacalera que marcó la historia productiva de la zona.

En paralelo, surge la oportunidad de adquirir vino a granel en una viña del Valle del Aconcagua y embotellarlo bajo su propia marca.

Así comenzaba a tomar forma el sueño de tener “su propio vino”, pensado inicialmente para compartir con amigos, familia y colaboradores más cercanos.

En junio de 2024, don Patricio fallece repentinamente a los 63 años. Tres meses antes había embotellado sus primeros vinos y se encontraba en la búsqueda del nombre definitivo para su etiqueta.

Sus hijos, Patricio y Diego, reciben entonces este proyecto incipiente -la parcela y las primeras botellas- y deciden materializarlo como una forma de honrar su memoria y dar continuidad a su visión.

El nombre Casa Padic fue escogido por don Patricio antes de su fallecimiento. “Padic” nace de las iniciales de Patricio y Diego, como símbolo de unión y continuidad familiar. La palabra “Casa” no fue casual: no solo alude a la casona que hoy se recupera, sino también a todo aquello que una casa representa. Buscamos entregar a quienes nos visiten calidez, confianza, buena energía, conversaciones largas y momentos que permanezcan en el tiempo.

MISIÓN

En Casa Padic no solo elaboramos vino: cultivamos historias, encuentros y memorias.
Nuestra misión es producir vinos auténticos que honren un legado familiar y expresen el carácter del Valle del Aconcagua, creando a la vez un espacio de encuentro donde las personas puedan compartir con calidad, compromiso y calidez.
Buscamos que cada botella y cada visita transmitan nuestra esencia: cercanía, historia y pasión por lo que hacemos.

VISIÓN

Queremos consolidarnos como una viña familiar referente del Valle del Aconcagua, reconocida por vinos auténticos y experiencias memorables con identidad, historia y familia.
Aspiramos a proyectar nuestra esencia desde el corazón del valle hacia el mundo, llevando nuestros vinos más allá de nuestras fronteras y posicionando a Casa Padic como una marca que integra tradición, territorio e innovación.

FILOSOFÍA

Creemos en el valor del trabajo con sentido, en la belleza de lo simple y en el poder de conectar a las personas a través del vino, el paisaje y la historia.
Entendemos el vino como una expresión viva del territorio y como un puente entre generaciones. Para nosotros, no es solo un producto: es memoria, es conversación, es identidad.
En Casa Padic estamos convencidos de que el vino se disfruta, se vive, se recuerda y se transmite.

NUESTROS PILARES

Nacemos de un sueño que hoy continúa como compromiso generacional. Cada decisión honra nuestra historia y proyecta el futuro de Casa Padic.

Creemos en vinos con identidad propia, fieles al territorio y a nuestra esencia, sin artificios ni pretensiones.

El Valle del Aconcagua no es solo nuestro origen, es parte de nuestra identidad. Su paisaje, su historia agrícola y su carácter viven en cada etapa del proyecto.

Miramos hacia adelante con energía, innovación y visión a largo plazo, construyendo una viña contemporánea con raíces profundas.

NUESTROS VALORES

Trabajamos con responsabilidad y dedicación en cada etapa del proyecto.

Cuidamos cada detalle para ofrecer vinos y experiencias a la altura de nuestra visión.

Recibimos a cada visitante como en casa, con cercanía, calidez y respeto.